sábado, 12 de abril de 2014

ROMANCE DE MARTA

- Cada mañana, café con leche y dos magdalenas.


Eran dos niños apenas
cuando ante Dios se casaron,
la vida les negó hijos
y él se hundió en trabajo.

Fueron, contó uno a uno
casi treinta y dos veranos,
toda una vida anulada
por su complejo de macho.

No dejó que trabajara,
ser su criada como pago
obtuvo mil y un desprecios,
desplantes, golpes amargos.

Puta servil en su cama,
tornada en puño su mano,
veía del mundo el rostro
por su dueño autorizado.

No le despierta ya el miedo,
ese temor seco, huraño,
es tan vago su recuerdo,
parece ya tan lejano…

Y si no añora al difunto
no es por culpa del maltrato;
hubo golpes que dolieron,
sí, heridas que sangraron,
pero peor fue sentirse
suela que no deja rastro.

Con esmero se maquilla
ganando el pulso a los años,
su boca muestra sonrisas,
jovial carmín en sus labios.

Anda erguida, ella que nunca
firmó a su nombre un contrato
hace cola cuando quiere
ante la caja del banco.

Ahora tiene su visa,
dinero para gastarlo,
el muerto invita al café,
pagó el hipotecario.

Tras su muerte se volvió
dueña de sus propios pasos
y ahora cada mañana
su venganza es frío plato:
en magdalenas se gasta,
viuda, la herencia del bárbaro.

Su vergüenza y el dolor
dos alivios encontraron:
haber perdido un marido,
otro no haber encontrado.


Nota al Romance de Marta.- Recientemente charlaba con dos septuagenarias que me narraban cómo uno de los maltratos que habían sufrido de sus maridos consistía en el hecho de no haber dispuesto nunca de dinero para salir un día con sus amigas, tomarse un café o, si les apetecía, comprarse un paquete de tabaco.

Sus esposos les decían que, ya que siempre salían con ellos, ellos serían quienes pagasen, que las mujeres no necesitaban dinero para nada.

Coincido con ellas en que es una forma sutil de tortura, al menos en el mundo desarrollado en el que vivimos. 

Para ellas dos va dedicado este poema, en su historia personal ha bebido la de Marta, que compone así un retrato del Romancero de Bar que podéis ir leyendo a medida que se va completando pinchando


La imagen que ilustra este post se corresponde al famoso cuadro de Gauguin titulado En el café.

10 comentarios:

  1. Bárbaro, como dicen por allá, Luis. He disfrutado con la lectura y los encajes de las rimas. Gustó , gustó. Escrito en Romance de rima asonante con octosílabos, verdad??

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  2. Gracias, Josetxu. Y sí, un romance es exactamente, eso.
    Nos leemos.

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  3. Desde lo técnico no sé nada, simplemente lo leí con fervor, porque cada verso me fue llevando por la historia, hasta un final que me pareció sensacional y bien pensado.
    Abrazo, Luis.

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  4. Abrazo, Mirella.
    Que lo hayas leído "con fervor" ya me alegra el día. Mil besos.

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  5. Unas palabras muy bonitas y una forma de expresarse que me ha cautivado, me ha parecido muy bonito, Luis
    Te sigo para seguir disfrutando de tus escritos y te dejo mi blog literario donde también escribo algunas cositas mías.
    Gracias y un beso!
    http://viviendoennuestrocuento.blogspot.com.es/

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  6. Épocas tremendas para las mujeres consideradas unas inútiles fuera de las labores de la casa y la crianza de los hijos. Lo he leído con gusto.
    Un saludo.

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  7. Gracias, Maria del Mar. Con gusto leo yo cada uno de tus microrrelatos, así que al menos algo que compartir nos ha dado la vida.
    Besos.

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  8. Me ha gustado mucho Luis. El tema triste por real, más, la musicalidad y calidad de tus rimas que en ningún momento se sienten forzadas.
    Un abrazo.

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  9. Muchas gracias, Gil, por tus palabras. Valoro mucho tu opinión.
    Otro abrazo para ti.

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